Saray
El lugar es muy hermoso, acogedor y privado. Nuestra estadía fue corta, pero desde que llegamos tuvimos una muy buena experiencia: todo estaba muy limpio y la cocina muy bien equipada. El único detalle es que no había wifi y la señal no era tan buena, pero sirve como un momento de desconexión y el anfitrión te lo hace saber. Muy buena experiencia, repetiría.